La obra de mejoramiento del sistema de agua y alcantarillado en las calles Orlando Tapia y Juan Semino de la urbanización Bárbara D'Achille no incluye la construcción de pistas ni veredas, lo que ha generado el malestar de los vecinos del sector.
Durante su visita a la zona, el alcalde Luis Ueno intentó maquillar la situación señalando que el proyecto solo contempla el cambio de tuberías de agua y desagüe, y que el asfaltado se ejecutará en una etapa posterior, una vez que se elaborará un nuevo expediente técnico. Sin embargo, no precisó cuándo podría realizarse esa obra complementaria, dejando en total incertidumbre a la población.
Con esta situación, el burgomaestre vuelve a evidenciar su incapacidad y una gestión improvisada, donde las obras se quedan a medias y sin planificación integral.
De mantenerse así, la urbanización quedará con calles propias de una ciudad abandonada, tal como ocurrió con la avenida Pampa de Lara, dejada inconclusa y que hasta hoy sigue siendo tierra de nadie.
“Este es un alcalde que solo busca aplausos y fotos”, señaló un vecino indignado.
En realidad, la gestión de Luis Ueno carece de obras de impacto real. Diversos ciudadanos lo critican por su falta de productividad y lo califican de “vago” y desconectado de las verdaderas necesidades de Barranca.
Con pequeñas obras en apenas dos calles que no superan los 300 metros, el alcalde intenta aparente conocimiento en gestión pública, pero los hechos demuestran que habla como experto, sin resultados que respalden su discurso.





