Resulta cuestionable que un auxiliar administrativo perciba un sueldo mayor que una secretaria con más carga laboral y experiencia dentro de la entidad.
Según información obtenida, Cristhian Gabriel Paredes Álvarez percibiría un ingreso mensual de 2,500 soles en la Municipalidad Provincial de Barranca . Ante ello, surgen interrogantes: ¿el monto es percibido de manera íntegra o compartida? ¿Es remunerado únicamente por labores administrativas o también por defender públicamente al alcalde, como lo hacía en su momento el llamado “fantasma” Gustavo Carpio ?
Asimismo, muchos trabajadores del entorno del alcalde Luis Ueno expresan su malestar debido a las diferencias salariales y presuntos privilegios. Señalan que existen personas que ganan más pese a realizar menos trabajo, limitándose incluso a insultar y defender lo indefendible en redes sociales.
Luego de que su defensa se hiciera pública, se revisó información en el portal del Ministerio de Economía y Finanzas , donde se confirma que percibe dicho monto y no había sido GRATIS. Cabe precisar que estos pagos provienen del erario público, es decir, del dinero de todos los barranquinos, y no del bolsillo personal del alcalde.
De acuerdo con los registros, Cristhian Paredes emite recibos por honorarios por conceptos como “Servicio de auxiliar administrativo para la elaboración del expediente técnico del proyecto de inversión” y “Servicio de auxiliar administrativo para la elaboración del expediente técnico del IOARR”, vinculados a la Subgerencia de Obras Públicas.
Resulta preocupante que, en lugar de defender una gestión con argumentos sólidos y sustentados, el trabajador opte por utilizar lenguaje vulgar y ofensivo en redes sociales, aprovechándose de su posición dentro de la llamada “casa del pueblo”.
Además, los trabajadores denuncian retrasos en sus pagos. Muchos terceros señalan que se les adeudan hasta tres meses, percibiendo sueldos que no superan los 1,200 soles, mientras que otros, como Paredes Álvarez, cobran puntualmente montos elevados.
Cabe precisar que no se trata únicamente de este caso. Existen otros trabajadores bajo modalidades similares, algunos de los cuales, según denuncias, cobrarían sin trabajar en la entidad.
Lo más condenable es que, durante el horario laboral, ciertos funcionarios se dediquen a insultar y difamar en redes sociales, en lugar de cumplir con sus responsabilidades y sustentar con seriedad la gestión municipal.
Por ello, se exhorta en primera instancia a los regidores, encargados de la fiscalización, así como al Órgano de Control Interno, la Procuraduría Municipal y demás autoridades competentes, a investigar estas presuntas irregularidades y garantizar que los recursos públicos se administren con transparencia, equidad y responsabilidad.






